Un equipo de astrónomos ha descubierto un nuevo tipo de estrella variable gracias a diminutas variaciones en su brillo. La herramienta usada ha sido el telescopio suizo Euler de 1,2 metros, instalado en La Silla, del ESO (Observatorio Europeo Austral) en Chile. Las observaciones han revelado propiedades desconocidas de esas estrellas que desafían las teorías vigentes.
