La semana pasada se realizo la conferencia “Agua en el Atropoceno”, llevada a cabo en Alemania, la cual reúne a especialistas de todo el mundo. Es en esta reunión donde los científicos han expresado su preocupación y han afirmado que de no tomarse las medidas necesarias en el uso y gestión del agua dulce, la escasez será un tema de preocupación reflejado en las dos futuras generaciones. “La mala gestión del agua, el uso excesivo y el cambio climático suponen amenazas a largo plazo para el bienestar de la humanidad”, afirmaron en la conferencia.
Entre las se pudo escuchar: “Incontables millones de actividades humanas locales repercuten en cambios a escala regional, continental y global que alteran drásticamente los flujos y reservas de agua, reducen su calidad y perjudican a los ecosistemas. La actividad humana, por tanto, juega un papel central en el comportamiento del sistema global del agua”.
Todas la conclusiones a las que se llegaron en dicha conferencia ha sido reunidas en el Proyecto Sistema Global del Agua, esta iniciativa la viene desarrollando los científicos desde el 2004.
En La Declaración de Bonn (Alemania) se hace énfasis en un el trabajo que deben de tener los gobiernos y el impulso de nuevas tecnologías que ayuden a frenar la inminente escasez y propone algunas pautas como realizar estudios acerca del conocimiento actual del agua dulce que permita desarrollar estrategias de protección de los sistemas de agua, así como preparar a la siguiente generación de científicos para hacer frente al reto que se avecina e implementar soluciones innovadoras en las instituciones que trabajan en el campo hídrico, equilibrando las soluciones con las técnicas y gestiones.